COVID-19: ¿Por qué entrar ahora en el mercado de EEUU?

Distribución de casos confirmados de COVID-19 en EEUU, mayo de 2020 (Johns Hopkins University)

CONTENIDOS

1. Introducción: ¿por qué ahora?

Decía el célebre científico estadounidense Carl Sagan lo siguiente:  

La extinción es la regla, la supervivencia es la excepción

Esta frase, referida a las especies que pueblan la tierra, puede extrapolarse al mundo empresarial. En condiciones normales, en las economías desarrolladas más de dos terceras parte de las empresas desaparecen antes de cumplir 10 años de vida. La mitad de las PYMES no llega a los 5 años. Pero este coronavirus puede tener para muchos negocios un impacto similar al del meteorito que llevó a la extinción de los dinosaurios hace 66 millones de años. 

Parafraseando a Charles Darwin, padre de la teoría de la evolución por selección natural, las empresas que sobrevivan a esta crisis sin precedentes en los últimos 100 años creada por el COVID-19 no serán las más fuertes ni las más inteligentes, sino aquéllas que demuestren una mayor capacidad de adaptarse a los cambios del entorno. En muchos casos no será suficiente con recortar costes y esperar a que escampe el temporal, sino que será imperativo redefinir el modelo de negocio. 

Tradicionalmente, una crisis económica reduce los niveles de inversión en el exterior. La tendencia natural de los ejecutivos es recortar gastos y centrarse en gestionar el corto plazo. Sin embargo, echando la vista atrás, las empresas que lograron navegar con mayor éxito la Gran Recesión de 2008 fueron aquéllas que demostraron la máxima agilidad y flexibilidad para adaptar con rapidez su oferta a través de la innovación y la internacionalización. 

La internacionalización del negocio puede convertirse en un requisito de supervivencia

En España, ejemplos de éxito en internacionalización durante la crisis anterior fueron Inditex (Zara), OHL o Mango, que emprendieron un fuerte desarrollo de los mercados internacionales de mayor potencial (ref El País). Varios fabricantes de automóviles como Honda, Toyota, Nissan o BMW aumentaron de forma significativa su inversión en EEUU durante esa etapa (ref PPI)

Leyendo lo que cuentan a diario los medios sobre la situación en EEUU, con una caída brutal de la demanda, niveles de desempleo no vistos desde la Gran Depresión de la década de 1930,  prohibiciones a la entrada de viajeros desde muchos países y suspensión de la inmigración, es fácil llegar a la conclusión de que no podría existir peor momento que el actual para venir a este mercado. Sin embargo, la economía estadounidense presenta en la actualidad oportunidades excepcionales que pueden ser aprovechadas si se analizan con cuidado los hechos objetivos, se tiene la suficiente flexibilidad para adaptarse a las nuevas circunstancias y se sigue una estrategia adecuada para lograr el éxito.

Este artículo estudia la situación actual en EEUU prestando especial atención a los factores más relevantes para las empresas extranjeras que pretenden hacer negocios en este país. Analizaremos el estado de la economía estadounidense en general y sus variaciones geográficas y sectoriales, revisaremos el impacto sobre el comercio internacional con EEUU, sobre los viajes a este país y sobre la inmigración. También destacaremos las oportunidades de negocio creadas por esta crisis en EEUU para las empresas y los profesionales de todo el mundo.

2. Estado de la economía en EEUU, la más potente y resiliente

Dicen algunos que…

Economía es la ciencia de explicar mañana por qué hoy no se han cumplido las previsiones hechas ayer

Sin una buena bola de cristal es imposible hacer una predicción razonable en este contexto. De cualquier manera, dentro de la indudable gravedad de la situación, pueden encontrarse señales que permiten albergar un cierto optimismo sobre la posibilidad de una rápida recuperación de la actividad económica. 

Es de gran interés estudiar la evolución del Mercado de Valores, que al margen del carácter errático que pueda tener en el corto plazo no deja de ser el mejor termómetro del que disponemos para medir las expectativas de los agentes económicos sobre los resultados empresariales en el futuro. Algunos hechos relevantes: 

    • Entre finales de febrero y mediados de marzo de este año la bolsa en EEUU tuvo las 5 mayores caídas en puntos de su historia perdiendo un 34% de su valor (S&P 500).
    • Sin embargo, a 22 de mayo, el índice de la bolsa S&P 500 había subido un 31% desde el punto más bajo del año alcanzado el 23 de marzo, recuperando el nivel que tenía a mediados de octubre de 2019.
    • En esa fecha, el índice tecnológico NASDAQ presentaba ganancias de un 4% desde el 1 de enero de este año, habiendo recuperado lo perdido durante la crisis.
    • En la gráfica siguiente vemos la evolución del índice S&P 500 estadounidense frente a otros índices internacionales de referencia durante 2020 en comparación con el valor inicial. Con la excepción de China (apenas un 6% de caída este año) los índices principales han tenido mayores caídas que el estadounidense (9%), llegando a un 30% en el caso del IBEX-35 español.

Todo esto ocurría en un contexto en el que el desempleo se disparaba a niveles nunca vistos en EEUU desde la Gran Depresión de los 1930s, saltando desde un 3.5% (el nivel más bajo en 50 años) hasta un 14.7% en abril, con expectativas de que siga subiendo, según Goldman Sachs hasta un 25% (ref CNN). Sólo en el mes de abril se perdieron 20.5 millones de puestos de trabajo. 

Es importante remarcar que el desempleo es especialmente acusado en actividades muy concretas, como restauración, hoteles, comercios y líneas aéreas. Sin embargo, en el sector tecnológico ha disminuido este año, pasando de un 3% a un 2.8% (ref Forbes).

El contraste entre la evolución de los mercados de valores y el desempleo en las últimas semanas es objeto de amplio debate entre los expertos. Parece que los mercados son optimistas sobre una recuperación relativamente rápida y que tienen en cuenta aspectos positivos como los siguientes:

    • El estado de la economía estadounidense antes del inicio de la crisis era de gran fortaleza, tras el período de crecimiento más largo de la historia reciente, una subida en la bolsa de casi un 30% en 2019 (S&P 500) y desempleo en el nivel más bajo de los últimos 50 años.
    • Los inversores internacionales siguen viendo a EEUU como el refugio más sólido ante una crisis como la actual, lo cual ha amortiguado la caída en comparación con otras bolsas como hemos visto antes. Como ejemplo, se estima que la caída de la producción en EEUU para 2020 será mucho menor que en la Unión Europea, -2.5% frente a -5.2% en un escenario optimista y -8.1% frente a -11.1% en un escenario pesimista (ref McKinsey).
    • La crisis es provocada por el shock de un factor no económico temporal que si puede superarse o al menos mitigarse en un plazo razonable no debería afectar a los cimientos de la economía.
    • A pesar de los enfrentamientos políticos, la respuesta del Gobierno de EEUU ha sido rápida y contundente, a través de una amplia batería de medidas de política fiscal, monetaria y económica que pretenden dar el apoyo necesario a las empresas y las economías familiares para resistir durante el tiempo de confinamiento necesario para ralentizar la propagación de la pandemia y evitar el colapso de los sistemas sanitarios. El volumen de las ayudas es gigantesco y no tiene precedentes, superando de largo a las desembolsadas en 2009 durante la Gran Recesión y llegando a los 2 trillones estadounidenses (2 billones europeos) de dólares a mediados de mayo. Se espera que nuevos paquetes sean aprobados en un futuro cercano. 
    • El grado de inversión e innovación en las tecnologías necesarias para salir adelante está alcanzando niveles estratosféricos, por el inmenso incentivo económico y humano existente. 

Organizaciones de todo el mundo están invirtiendo miles de millones de dólares en investigación y desarrollo de nuevas drogas (más de 1.700 ensayos clínicos), vacunas (más de 150 iniciativas en marcha, 13 de ellas ya en fase de pruebas) y métodos de diagnóstico, colaborando y compartiendo información entre ellas de manera extremadamente activa (ref McKinsey). A día de hoy los avances son prometedores y los científicos son, con cautela, optimistas sobre la posibilidad de contar con una vacuna en tiempo récord (ref New York Times).

    • La evolución positiva de las métricas de la pandemia en la mayor parte de las principales potencias económicas del mundo.
    • Los países que han ido completando etapas de recuperación tras sus brotes iniciales como China y Corea del Sur y, pronto, varios países europeos, están mostrando la vía para lograr una normalización progresiva, aunque no completa, de la economía.
    • Los tipos de interés en EEUU están en los niveles más bajos de la historia, hasta el punto de que se ha dicho que podrían llegar a ser negativos, lo que supondría, esencialmente, tener que pagar para que a uno le guarden el dinero (ref NBC News). Todo ello facilita el acceso a los créditos y hace que el dinero vuelva a la bolsa y a inversiones empresariales, por no existir inversiones financieras alternativas mínimamente atractivas.
Evolución de los tipos de interés en EEUU (bono del Tesoro a 10 años, %)
  • Los modelos de predicción, refinados con la experiencia de países en fases más avanzadas, han permitido crear proyecciones de cómo evolucionará la situación que muchos agentes consideran relativamente fiables, como el de abril mostrado a continuación (ref Morgan Stanley) que se ha ido cumpliendo por ahora. Esto permite crear planes de reapertura.
Proyección de Morgan Stanley para evolución de número de casos nuevos diarios de COVID-19

Sin duda la situación podría cambiar de manera sustancial en los próximos meses en un sentido o en otro en función de diversos factores que modificarían la evolución de la pandemia:

  • La aplicación con éxito de alguno de los múltiples medicamentos que se están probando contra la enfermedad o éxitos en el desarrollo de una vacuna efectiva y segura contribuirían significativamente a normalizar la actividad económica con mayor rapidez.
  • En sentido contrario, la aparición de nuevos brotes de la enfermedad durante la reapertura progresiva que ya se está iniciando en la mayoría de los estados incrementaría la profundidad de la crisis económica poniendo en jaque al sistema financiero en conjunto, por la imposibilidad de extender de manera indefinida las ayudas que han permitido aguantar hasta ahora.

3. Diferencias geográficas y sectoriales: EEUU un mundo distinto y diverso

Hay que tener cuidado con las medias y con las estadísticas:

Con los pies en el horno y la cabeza en el congelador, de media estamos estupendamente

Como es lógico, el impacto del COVID-19 se distribuye de manera muy desigual en distintas regiones y en cada sector.

Algunas actividades, como el transporte aéreo, han sufrido enormes daños que ya están generando quiebras y tardarán años en recuperarse por completo. El sector ha experimentado una caída en bolsa de un 70% este año hasta mediados de mayo. Incluso Warren Buffet, uno de los máximos referentes de los inversores, lo ha admitido saliendo por completo del sector (ref Bloomberg).

Otras, como las ventas por Internet, se han visto beneficiadas significativamente por los cambios en los patrones de consumo. Como ejemplo, Amazon ha contratado a 175.000 trabajadores en tan solo 2 meses (ref GeekWire) y ha crecido un 30% en bolsa este año. 

De igual manera, el número de muertes causadas por el COVID-19 por cada millón de habitantes nos da también una idea de la enorme diferencia del impacto de la pandemia entre unos estados y otros. El estado de Nueva York y las áreas cercanas son, de largo, las más perjudicadas. Como vemos en la siguiente figura, existe una alta concentración en la región nordeste del país (especialmente en zonas metropolitanas de ciudades como Boston, Washington DC y Philadelphia), estados muy concretos como Luisiana o Michigan y algunas áreas urbanas. En 34 de los 50 estados el valor de esta tasa es menos de la décima parte del existente en Nueva York. 

Distribución de muertes por COVID-19 por millón de habitantes a 22 de mayo de 2020

Otro aspecto que debe tenerse muy en cuenta a la hora de entender el impacto local de la crisis en cada región es la distribución de autoridad entre los gobiernos local, estatal y federal. Aunque el gobierno federal, a través de las decisiones tomadas por la Casa Blanca y las distintas agencias y ministerios, dirige la gestión de la crisis y la elaboración de directrices, las decisiones de confinamiento y reapertura así como la gestión de los recursos necesarios (elaboración de pruebas, despliegues temporales de instalaciones médicas para poder evitar el desbordamiento) corresponden en gran medida a los Gobernadores de cada estado (que en ocasiones delegan ciertas decisiones a los responsables de cada condado). Esto ha dado lugar, por un lado, a una elevada fricción entre el gobierno federal y algunos gobernadores y, por otro, a una gestión muy desigual del desconfinamiento en la que ciertos estados han ido saliendo a pesar de no cumplir todavía los criterios propuestos por la agencia federal correspondiente para las distintas fases de reapertura (ref CDC – Center for Disease Control, o Centro de Control de Enfermedades).

Al margen de diferencias socioeconómicas que explican el desigual impacto de la crisis sobre cada estado, uno de los factores que afecta tanto a la respuesta de los gobernadores como al comportamiento de la población es el alto grado de politización de la crisis, que es percibida de manera muy distinta por votantes demócratas y republicanos. 

El porcentaje de demócratas que percibe el Coronavirus como una seria amenaza a la salud de la población es el doble que en el caso de los republicanos (ref PEW)

Por todo ello el grado de apertura de la economía varía enormemente de unos estados a otros y evolucionará de manera desigual en los próximos meses. Una buena fuente para conocer la situación en cada momento para cada estado es la guía proporcionada por el Wall Street Journal para este propósito. El mapa mostrado abajo muestra en naranja los estados que han levantado muchas restricciones o no han impuesto ninguna mayor, en azul claro los que mantienen algunas y en azul oscuro los que preservan un número elevado.  

Estado de restricciones derivadas del COVID-19

4. Impacto sobre el comercio internacional con EEUU: el mercado está abierto

Los intercambios comerciales entre EEUU y otros países ya estaban desde hace tiempo tocados por un clima creciente de proteccionismo estadounidense con fuertes incrementos de algunos aranceles, renegociación agresiva de acuerdos comerciales por parte de EEUU y beligerancia con diversos conflictos de gran escala. Entre éstos se encuentra la resolución de la disputa comercial con la Unión Europea en relación a las ayudas públicas proporcionadas a Airbus, iniciada por EEUU en 2004 y resuelta en octubre de 2019, cuando la Organización Mundial del Comercio (OMC) dio luz verde al gobierno estadounidense para imponer aranceles de 7.500 millones de dólares a los bienes de la Unión Europea (UE). Una demanda similar y en sentido contrario por las ayudas estadounidenses a Boeing será resuelta por la OMC en los próximos meses y podría dar lugar a aranceles similares sobre los productos estadounidenses importados por la UE.

En mitad de este clima, la crisis del COVID-19 aumenta de manera considerable las tensiones sobre el comercio con EEUU de múltiples maneras:

    • Ha afectado al funcionamiento de la OMC retrasando los procedimientos en curso
    • Ha dado lugar a restricciones y controles sobre la exportación de material médico esencial durante la crisis, como respiradores, material de protección personal y kits de pruebas
    • Ha creado problemas en las cadenas de suministro por las dificultades encontradas por parte de muchos fabricantes para mantener sus ritmos de producción ante las medidas de confinamiento y paralización de actividades no esenciales impuestas en sus regiones.

A pesar de ello, EEUU ha dejado claro en todo momento que las restricciones a los viajes de personas impuestas a principios de marzo no afectan al tráfico de mercancías

Trump ha reiterado en varias ocasiones que «el flujo libre de comercio entre los EEUU y el área Schengen es una prioridad económica para los Estados Unidos» (ref Casa Blanca), indicando lo mismo para el Reino Unido, Irlanda, Canadá y Méjico.

Ante la pérdida de decenas de millones de puestos de trabajo en tan solo 2 meses y los problemas generados en las cadenas de suministro de muchas empresas, es de esperar que se produzca un aumento a corto plazo en la producción doméstica de bienes, tanto por el interés político de reducir el desempleo como por el incentivo que tienen muchas empresas para mitigar algunos riesgos y aprovechar la abundancia de mano de obra disponible. Sin embargo, la situación temporal existente no modifica los fundamentos del proceso de globalización, imparable, que exige a cualquier país y a cualquier empresa mantener un alto grado de competitividad internacional.

Por otro lado, la ola de proteccionismo que ha imperado en la política comercial estadounidense de los últimos años puede terminar bruscamente si la gestión de la crisis pasa factura a Trump y no triunfa en las elecciones presidenciales de noviembre de este año, en las que también está el juego el equilibrio de poder en el Congreso (House of Representatives, con mayoría demócrata a día de hoy) y el Senado (controlado por ahora por los republicanos). 

5. Estado de las restricciones de viajes y previsiones: cambios a la vista

A la fecha de preparación de este artículo, según las restricciones publicadas por CDC, los viajeros que hayan estado en los últimos 14 días en China, Irán, países europeos del área Schengen, el Reino Unido, Irlanda y, desde el 24 de mayo, Brasil, no pueden entrar en los EEUU salvo muy contadas excepciones, que incluye a ciudadanos estadounidenses o personas que tengan la residencia permanente (‘Green Card’), en cuyo caso deberán entrar en el país por uno de los 13 aeropuertos designados para ello y permanecer en cuarentena durante 2 semanas a la llegada. Independientemente, EEUU ha impuesto una prohibición de viajes no esenciales al país desde Canadá y Méjico que ha sido extendida recientemente hasta el 22 de junio (ref DHS).

Sorprendentemente, estas restricciones a los viajes que se activaron en marzo, apenas han sido actualizadas para tener en cuenta la evolución de la enfermedad en cada región. Esto es difícil de entender pues a día de hoy China (en la lista) tiene menos de 100 casos activos, mientras que Rusia (no incluida) ya ha superado de largo 300.000 casos y es el tercer país con un mayor número. Además, siguen apareciendo en la lista negra países europeos que tienen la situación muy controlada, con índices de prevalencia (medida como casos activos por millón de habitantes) que son la décima parte de los que tiene en este momento el estado de Nueva York. 

En la gráfica siguiente (elaborada con datos de Worldometers) se muestran un conjunto de estados y de países (en rojo los sujetos a restricciones de viajes, en verde los que no tienen ninguna en este momento). Como vemos, las restricciones actuales no tienen mucho sentido. Dado que el virus se ha propagado ya en la mayor parte de los estados, el riesgo ocasionado en Florida por un visitante de Nueva York, que puede viajar dentro de EEUU sin ninguna restricción, es 12 veces mayor al creado por uno de España. Las diferencias en número de pruebas realizadas por habitante no parecen justificar que se considere como poco fiables las tasas de prevalencia de la mayoría de los países mostrados, en comparación con las de los estados.

Prevalencia y nivel de pruebas por habitante de COVID-19, comparación de estados (negro), países con restricciones de viajes a EEUU (rojo) y países sin restricciones (verde)

Aunque por ahora parece que se van a mantener las restricciones (ref CNN), es de esperar que a medida que se controle la situación en EEUU y otros países se vayan reduciendo y racionalizando las restricciones, teniendo en cuenta la tasa de prevalencia en la zona de residencia de los viajeros y las medidas de control tomadas en dichas regiones.

Otra cuestión muy diferente será la disponibilidad de vuelos. Las principales aerolíneas tienen ya planes de reanudación lenta pero progresiva de vuelos internacionales a partir de finales de mayo y junio, empezando por las rutas más importantes. Todas buscan en tiempo récord el establecimiento de protocolos que transmitan a sus pasajeros una sensación de seguridad, como es el caso de United Airlines creando recientemente una alianza con Clorox, fabricante de desinfectantes, y Cleveland Clinic, centro médico académico (ref BizNews).

6. Restricciones a la inmigración: obstáculo y oportunidad

Desde el 20 de marzo están suspendidas las gestiones de visados en todas las embajadas y consulados de EEUU por el mundo, salvo contadísimas excepciones como personal médico y trabajadores temporales esenciales. Sin embargo se mantiene el ‘visa waiver program’ que permite a ciudadanos de 39 países (incluida España y la mayor parte de la Unión Europea) entrar en EEUU por turismo o negocios y permanecer hasta 90 días siempre que no lo impidan las restricciones a los viajes citadas en la sección anterior. El 22 de abril, Trump suspendió durante 60 días la entrada de nuevos inmigrantes con residencia permanente (‘Green Card’)

Todo ello ha producido incontables problemas internos, afectando intensamente a sectores que dependen de trabajadores inmigrantes y poniendo en peligro la solvencia del DHS (Department of Homeland Security) por la desaparición de los ingresos provenientes de las tasas de gestión. Por encima de las consideraciones sanitarias, la principal motivación para estas medidas es sin duda combatir el desempleo que se encuentra a niveles estratosféricos por la crisis. 

La situación es una pesadilla para los inmigrantes con visados temporales. Se calcula que más de 250.000 trabajadores que estaban esperando su ‘Green Card’ pueden verse obligados a regresar a su país de origen en junio (ref L.A. Times). La paradoja es que muchos de ellos son personal cualificado con visados H1 en sectores de muy bajo desempleo (un 2.8% en abril en el sector tecnológico) que apenas se han visto afectados por la crisis o incluso se han beneficiado. Es improbable que los empleados provenientes de la restauración vayan a sustituir a los programadores extranjeros que no puedan extender su estancia.   

7. Oportunidades de negocio: abundancia si se busca con tino

En medio del caos, hay oportunidad

Esta frase del general Sun Tzu, en el libro «El arte de la guerra» del siglo VI a.c., tiene su versión en el refranero español como «a río revuelto, ganancia de pescadores». La situación sin precedentes causada por el COVID-19 presenta sin duda oportunidades de negocio especialmente para quien pueda anticiparse a la evolución de los acontecimientos y encontrar su nicho en la nueva realidad. Algunas ideas: 

  • Obviamente la demanda de productos y servicios que puedan ayudar de manera directa a prevenir, controlar o mitigar los efectos del COVID-19 es infinita. Esto está creando innumerables oportunidades de todo tipo. Un ejemplo, la empresa española GoAigua ha creado una filial en EEUU que ofrece un sistema de medición de niveles del virus en poblaciones a través de análisis de aguas residuales , que puede ser de gran valor como alerta temprana de nuevos brotes durante la reapertura (ref Yahoo Finance).
  • De igual manera, en todas las organizaciones se ha disparado la demanda de herramientas y servicios que permitan trabajar de forma remota: videoconferencias (Zoom ha multiplicado por 2.5 su valor en bolsa en 2020 hasta mediados de mayo), colaboración, cloud computing, etc. 
  • La crisis ha creado una demanda de innovaciones que permitan reiniciar viajes y actividades en restaurantes y hoteles con seguridad a medida que se vayan reduciendo las restricciones.  Desde cámaras térmicas para detectar a personas con fiebre hasta sistemas de procesamiento de imágenes para identificar violaciones del uso obligado de mascarilla o el despliegue de robots en lugar de humanos para algunos servicios.   
  • Los confinamientos aún existentes en muchas zonas urbanas y las restricciones a los viajes internacionales probablemente se irán suavizando de manera progresiva en las próximas semanas. Sin embargo, es probable que se mantengan barreras a la inmigración durante muchos meses (por la motivación política ante la situación de desempleo) y que se siga fomentando el teletrabajo hasta que exista una vacuna eficaz disponible para la mayor parte de la población. Algunas organizaciones como Twitter han decidido que el trabajo remoto se convierta en una opción permanente para sus empleados. Esto favorece la búsqueda global de talento y es una oportunidad para empresas y trabajadores ‘freelance’ que puedan dar servicios profesionales cualificados de calidad remotamente, sobre todo cuando su diferencial de costes con respecto a EEUU sea altamente competitivo, dada la enorme presión actual sobre los presupuestos de los clientes. 
  • El auge de la ‘economía sin contacto’ es probablemente una tendencia que producirá cambios permanentes en las compras (apoteosis del e-commerce, modificación del proceso de pago en tiendas y restaurantes) y en una gran variedad de servicios.

De los nuevos usuarios de canales de venta online, el 86% están satisfechos y un 75% planea seguir utilizándolos después del fin de la crisis (ref McKinsey).  

  • La demanda de algunos servicios que pueden prestarse de manera remota superará ampliamente durante un tiempo a la capacidad existente. Como ejemplo, el uso de telemedicina ha aumentado un 50% en EEUU en meses recientes (ref McKinsey). Los psicólogos proporcionando terapia a distancia han visto un crecimiento de hasta un 65% en los últimos meses (ref Washington Post).
  • La crisis financiera ha puesto al límite a un buen número de corporaciones estadounidenses que se van acercando de manera peligrosa a la quiebra. El número de empresas que se han acogido al ‘Capítulo 11’, mecanismo legal de protección para reorganizarse e intentar evitar la bancarrota, ha crecido en abril un 26% con respecto al año anterior (ref CNBC) y es de esperar que este porcentaje siga subiendo si se alarga la crisis. A esa peligrosa situación han llegado ya grandes cadenas de tiendas como J. Crew o Neiman Marcus, el gigante de alquiler de coches Hertz y otras de sectores aparentemente no impactados tan directamente como las telecomunicaciones (OneWeb, Intelsat). Ello está generando oportunidades de compra de empresas en dificultades como mecanismo de entrada al mercado, proceso que debe realizarse con las máximas precauciones pero que puede acelerar de manera significativa el desarrollo de una presencia local en EEUU.  

8. Conclusiones

Rahm Emanuel, Jefe de Gabinete del Presidente Obama y alcalde de Chicago entre 2011 y 2019, es conocido entre otras muchas cosas por la siguiente frase:

Nunca desaproveches una buena crisis

No tenemos control sobre cómo van a evolucionar los acontecimientos, debemos centrarnos en minimizar los riesgos a largo plazo y aprovechar las oportunidades ofrecidas por una situación histórica.

Sin duda, las organizaciones que naveguen esta crisis con éxito saldrán reforzadas y habrán desarrollado una agilidad, flexibilidad y resiliencia que las permitirán afrontar con mucha mayor confianza un futuro cargado de incertidumbre. El COVID-19 pasará, pero el entorno seguirá siendo aún más ‘VUCA’ (en inglés, Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad y Ambigüedad). La disrupción tecnológica exponencial, el calentamiento global y, potencialmente, otras pandemias, presentarán nuevos retos, pero también, oportunidades para quien las sepa aprovechar. Los valores de la sociedad y las expectativas de los consumidores evolucionarán con rapidez en paralelo con dichos cambios. 

En este contexto puede ser esencial para cualquier empresa conseguir una presencia sólida en una diversidad de mercados para facilitar el acceso a recursos de manera global y tener mayor capacidad de absorber los altibajos de las demandas locales. La internacionalización del negocio puede dejar de ser una opción y convertirse en un requisito de supervivencia.

EEUU seguirá siendo después de esta crisis la mayor, más dinámica y más resiliente economía del mundo. Las oportunidades que presenta la crisis actual para la entrada no estarán disponibles por mucho tiempo.